¿Cómo es una sesión de Spinning?

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Una sesión de spinning suele durar entre 45 minutos y 1 hora. Es aconsejable realizar tres o cuatro por semana, dejando días alternos para que los músculos descansen y se recuperen. De igual forma, hay que evitar hacer ejercicio con agujetas y esperar a que éstas pasen para volver a la rutina de entrenamiento.

El spinning también es conocido como ciclo indoor o indoor cycling, ya que es un ejercicio que se realiza en un espacio cerrado. Pero también hay sesiones de spinning en espacios abiertos, maratones públicas y eventos deportivos donde muchos participantes pedalean en sitios al aire libre.

UNA SESIÓN DE SPINNING

Un entrenador, ganas de pedalear al son de la música, mucha motivación y participación es todo lo que se necesita en una sesión de spinning.

Sesion de spinning con instructor

El entrenador guía las sesiones en intensidad y velocidad, dirigidas por la música y a través de recorridos imaginarios de subida, bajada o rectas, simulando circuitos de ciclismo de exterior. Los participantes siguen al monitor en sus indicaciones e imitan sus movimientos, en intervalos de más o menos velocidad que combinan diferentes tipos de trabajo: fuerza, resistencia, calentamiento, recuperación …

Se comienza con un calentamiento previo y suave que va aumentando en intensidad, esta parte es sumamente importante para que el cuerpo entre en calor y se active la circulación sanguínea que prepare a los músculos para el trabajo. El calentamiento puede durar entre diez o quince minutos, y consiste en una fase de pedaleo suave que se irá aumentando progresivamente según las indicaciones del monitor.

Una vez que se ha calentado, el monitor va dando directrices sobre aumentar el peso o resistencia de la bicicleta, a la vez que indica también la velocidad a la que se debe pedalear. Esto permite que sea un trabajo muy completo para los músculos, y las variables de la música y la motivación lo hacen un ejercicio muy divertido con un importante factor social: es un trabajo en equipo en el que se comparte con los demás.

Se debe ir provisto de agua o una bebida isotónica para asegurar la correcta hidratación del cuerpo antes, durante y al finalizar la sesión. Se van haciendo pausas para descansar y tomar algunos sorbos que repongan líquidos, ya que en una sesión de spinning se suda mucho y es necesario reponer el agua y las sales minerales que se van perdiendo en forma de sudor.

Al finalizar la clase se hacen una serie de estiramientos para relajar y destensar los músculos, evitando así lesiones o dolores musculares posteriores cuando el cuerpo vuelve a estar en frío y en estado de reposo. Es importante añadir que se recomienda estirar todos los días, incluso aquellos en que no se hace ejercicio (y especialmente si el que se hace es de alta intensidad).

Los estiramientos deben realizarse a conciencia, y deben estar guiados por una correcta respiración. Hay que estirar todos los músculos, especialmente los que se han trabajado, de forma organizada: pies, gemelos, cuádriceps e isquiotibiales, caderas, espalda, trapecio, nuca, etc.

La respiración debe acompañar a los movimientos mientras se estira: inspirando aire por la nariz mientras se adopta la postura para el estiramiento (abriendo así la caja torácica),  aguantando unos instantes mientras el músculo se estira, y espirando por la boca a la vez que se deshace la postura de estiramiento.

Se debe respirar lentamente, notando la expansión del tórax cuando se inhala el aire y la forma en que se vacía cuando se exhala.

UN BUEN MONITOR, LA CLAVE DEL BUEN DESARROLLO DEL SPINNING

El monitor que dirige la clase debe estar formado y especializado, para poder garantizar la correcta ejecución de los ejercicios y la organización de la clase. Asimismo también debe adaptar las sesiones al nivel general de los participantes, ayudando a cada persona a conseguir sus objetivos y orientándola en función de sus capacidades físicas.

En definitiva, una sesión de spinning es una clase de ejercicio aeróbico intenso donde hay una gran participación entre monitor y alumnos, y donde la música es la estrella que motiva a seguir el ritmo y marca los patrones de movimientos de una forma adecuada.